LA TRANSPARENCIA Y EL MES DE LA PATRIA


A partir del 26 de enero, Natalicio de Juan Pablo Duarte y Diez, pasando por el 26 de febrero, aniversario del nacimiento de Matías Ramón Mella y Castillo, continuando por el 27 de Febrero, Día de nuestra Independencia Nacional, hasta el 9 de marzo, fecha en que vino al mundo Francisco Sánchez y Del Rosario, lapso en el cual se conmemora el Mes de la Patria, es la época más propicia para reflexionar sobre los valores en que sirven de base a la identidad nacional.Juan Pablo Duarte es, al mismo tiempo, el ideólogo pero también el modelo de dominicano que encarna la identidad nacional.En su ideario, manifestado en diversas ocasiones y circunstancia, pero también ejemplificado con su testimonio de vida, encontramos esos valores, de manera especial en el Juramento Trinitario y en los símbolos Patrios: espiritualidad, religiosidad, honorabilidad, conciencia, cooperación, libertad, soberanía, independencia, verdad.IILa falta de transparencia, el aguaje, la adulonería, la idolatría, la egolatría, se identifica con la mentira que es antivalor de la verdad. El valor de la verdad está contenido en nuestro Escudo Nacional, con el Mensaje de Jesucristo, en los versos 31 y 32, del Capítulo VIII del Evangelio según San Juan: “Ustedes, para ser de verdad mis discípulos, tienen que atenerse a ese mensaje mío; conocerán la verdad y la verdad les hará libres”.Un auténtico dominicano nunca podrá identificarse con la mentira y, consecuentemente, todo su ser debe fundamentarse en un comportamiento similar a la transparencia de “una caja de cristal”.No hay dudas de que muchas veces somos víctimas de acusaciones infundadas o maliciosas. Para esto la mejor respuesta es actuar con verdad y transparencia. Ha sido dado a conocer el resultado de una firma encuestadora International, la Budget Partnership (IBP), en la se coloca a nuestra nación entre las que el pueblo no recibe, o recibe muy escasa información de los gastos que realiza su Gobierno, colocándose negativamente en el lugar 68 entre 85 países encuestados.El modelo de hombre público que representa Juan Pablo Duarte, es bien conocido, cuando al recibir del Gobierno una suma de dinero destinada a los soldados, y gastar solo el 17.30%, presentó un análisis detallado de las partidas gastadas y devolver el efectivo sobrante del 82.7%.No importa la suma, lo ético es que cada funcionario público use con austeridad los recursos del presupuesto estatal que se les toque administrar, informe al pueblo lo consumido y reembolse a la Tesorería Nacional el excedente presupuestario, para que las cargas tributarias del próximo período se reduzcan a los contribuyentes y se incremente la inversión con miras al desarrollo en función del bien común.